BERESHIT

Bereshit 1-27: “Y creó D-s al hombre a su imagen, a imagen de D-s lo creó, varón y hembra los creó”

En esta parashá, la Torá narra la Creación del Mundo y del hombre. En el sexto día fueron creados Adán y Java, con una característica muy específica, “Betselem Elokim”    (a imagen y semejanza de D-s).

En el relato de la Creación, el único ser que aparece creado a imagen y semejanza de D-s es el hombre. Cuando se menciona el reino animal, vegetal y mineral……, no aparece el concepto de Tsélem Elokim.

Si nos detenemos en la Creación del hombre, en lo singular que el hombre tiene y que no comparte con otros seres, podremos entender el significado “Imagen y semejanza de D-s”.

El hombre duerme, el animal duerme; el hombre come, el animal come; el hombre se reproduce, el animal se reproduce, el hombre descansa, el animal descansa.

Por tanto, todas estas características no pueden ser semejanza de D-s porque el animal no fue creado a imagen y semejanza de D-s.

Lo específico que el hombre posee, y que no es compartido por otro ser de la creación es: “la libertad de elección” y “la capacidad creativa

La libertad de elección. Es verdad que el animal también actúa libremente, puede decidir dormir o correr, pero cuando se habla de libertad de elección se refiere a “la capacidad de poder elegir entre un valor y una necesidad o entre dos valores

Por ejemplo, una persona tiene ganas de irse a dormir, pero un buen amigo le llama y le dice que está hospitalizado porque le tienen que operar, y que necesita que le acompañen. Por un lado tenemos la necesidad de nuestro cuerpo de descansar, cenar y dormir, y por otro la posibilidad de ayudar o tender la mano a alguien que lo necesita.

Cuando alguien nos pregunta si queremos comer carne o pescado, esto no es libertad de elección, sino preferencia, porque son dos alimentos que están relacionados directamente a nuestro cuerpo o a nuestras necesidades fisiológicas, pero no está conectado a los valores.

Por ejemplo, un niño tiene un examen y necesita ayuda para estudiar. El padre llega cansado a casa después de estar todo el día trabajando, y sólo piensa en cenar y acostarse. En ese momento, el hijo le dice a su padre “…siéntate por favor y ayúdame…” Aquí apreciamos claramente la libertad de elección, hay una necesidad (cenar y descansar) y un valor (ayudar a nuestro hijo).

El padre finalmente decide sentarse con él a repasar el examen, pasa una hora, dos … y al final, decide irse a dormir sin ni siquiera cenar; no obstante, a pesar de todo, el padre se va feliz a la cama ya que eligió ayudar a su hijo.

La Capacidad Creativa.

Los animales también crean. Por ejemplo, los pájaros construyen sus nidos, pero son creaciones externas. El hombre es un ser que tiene la capacidad de auto crearse, de desarrollarse internamente y de terminar la creación que el Creador dejó incompleta con él, de construir su alma.

Nuestra alma es como un lienzo en blanco que tenemos que ir dibujando y perfeccionando. Esa posibilidad de auto creación, solamente D-s se la concedió al hombre, y somos los escultores de nuestra alma, para darnos mérito D-s nos dio libertad de elección.

A una vaca nadie le va a decir por qué no eres mejor vaca. La vaca nace y muere vaca, y no tiene la posibilidad de superarse o perfeccionarse.

Nuestra alma es como una semilla de la cual tenemos que sacar el mejor árbol y los mejores frutos.

Por Rav Moshé Bendahan

No Comments Yet

Comments are closed


Notice: Undefined index: HTTP_REFERER in /var/www/vhost/cjmadrid.org/home/html/wp-content/plugins/wp-back-button/wp-back-button.php on line 80
Volver